


Algunos círculos - Kandinsky
Vemos que la pintura se halla sobre un fondo negro muy oscuro. Y lo que emerge del fondo son círculos coloridos y brillantes de todos los tamaños, del círculo más pequeño al más grande, dominante, negro y lustroso en el centro.
En este cosmos, si se quiere, ha creado un ambiente que parece casi de otro planeta: un guiño a la astrología, su interés por las estrellas, pero también su búsqueda incansable de conseguir extraer lo espiritual en el arte.
La importancia de los círculos en esta pintura se basa en esa imagen cósmica y armoniosa. “El círculo,” afirmó Kandinsky, “es la síntesis de las mayores oposiciones. Combina lo concéntrico y lo excéntrico en una sola forma y en equilibrio. De las tres formas primarias, apunta más claramente a la cuarta dimensión.”
Es por ello que una obra abstracta como esta parezca un conjunto de planetas en órbita armoniosa por el cosmos. Planetas de varios colores y tamaños dialogan y se solapan para conseguir una imagen del universo.